Vázquez diseña una Iberia paralela con menos costes
Iberia y sus sindicatos ya han constituido los grupos de trabajo para negociar el plan de viabilidad hasta 2012, el principal punto de la agenda del presidente Antonio Vázquez, una vez despejada la fusión con British Airways. El objetivo es acabar con las ingentes pérdidas de los vuelos nacionales y europeos ante el acoso de las líneas aéreas de vuelos baratos y del tren de alta velocidad.
Para lograrlo, la dirección ha incluido en el plan estratégico la creación de una nueva empresa de costes bajos en la que tendrá el control accionarial y que operará desde Madrid esos destinos deficitarios para alimentar después los vuelos intercontinentales, su gran negocio.
Iberia, sin embargo, ha trasladado a sus sindicatos que está abierta a otras alternativas al margen del lanzamiento de esa sociedad siempre con la meta de hacer rentable esas rutas explotándolas con unos costes más bajos. La opción más clara es crear una nueva estructura salarial dentro del grupo para los empleados que operen ese negocio.
Objetivo
“Nos han planteado el objetivo general: acabar con las pérdidas de esos vuelos. Y a partir de ahí, habrá que ponerse a negociar cómo lo solucionamos”, confiesa una fuente sindical.
La aerolínea selló ayer la paz laboral con sus tripulantes de cabina, que han suspendido los paros
“Estamos dispuestos a volar con los costes de Ryanair en las rutas en las que competimos con ella, pero tienen que presentar un plan de crecimiento claro con contratación de más personal”, confiesa Justo Peral, presidente del sindicato de pilotos Sepla en Iberia.
En el caso de que los sindicatos se cierren en banda, Iberia seguirá adelante con su plan inicial de crear una sociedad en la que tendría el control tras buscar un socio industrial. Esa empresa, que a corto plazo contaría con 19 aviones, operará inicialmente los vuelos más deficitarios y con el objetivo a largo plazo de volar en todos los destinos europeos de Iberia, incluidos los del Puente Aéreo entre Madrid y Barcelona.
Tras poner orden en este negocio, Iberia quiere crecer más de un 10% en los vuelos de largo radio en dos años con más frecuencias y destinos hacia América.
Iberia pierde actualmente un millón de euros al día; 181 millones hasta septiembre. Los ingresos retrocedieron un 19%, hasta 3.333 millones.
Además de lanzar esa compañía con base en Madrid, el plan de viabilidad de Iberia hasta 2012 incluye la congelación de los salarios de los 20.000 empleados durante los próximos dos años, acabar con el plus de antigüedad de los empleados de tierra y prejubilar a los empleados de más de 55 años de los tripulantes de cabina de pasajeros (TCP).
Las negociaciones prometen ser duras. La compañía selló ayer la paz con los sindicatos Sitcpla y CTA del colectivo de TCP, que convocaron cuatro jornadas de huelga en noviembre y amenazaban con hacer más paros en diciembre por la marcha del convenio colectivo para 2009. Iberia ha aceptado aumentar los salarios un 4% ese año, como reclamaban los sindicados, a cambio de abrir las puertas a la pretendida congelación de los próximos dos ejercicios.
Reinventarse
Lo que sí ha dejado claro Iberia a sus sindicatos es que es necesario reinventarse y reducir los costes. La dirección ha llegado a trasladarles que, en el caso de que no aprueben el plan de viabilidad, la alternativa es aplicar el bisturí y reducir el tamaño un 20%, pasando de una flota actual de 113 aviones a poco más de 80. Esto supondría que sobrarían cerca de 3.000 personas.
Los gestores de la aerolínea española quieren cerrar todo antes de que la fusión con British entre en su última fase. En un plazo de tres meses y tras lograr los permisos de Aviación Civil y de las autoridades de la competencia y cerrar los últimos flecos del pacto, se firmará un acuerdo de unión definitivo. A continuación, se convocarán las juntas de accionistas para aprobar la operación con el objetivo de volar juntas a final de 2010.
Todo el proceso está pendiente del resultado de las negociaciones de British para cubrir el déficit del fondo de pensiones de sus empleados. Si a Iberia no le gusta lo pactado, podría suspender el proceso de fusión.
Un fuselaje muy ligero
Iberia y British tienen claro que la nueva sociedad que dará entrada a sus accionistas tendrá una estructura organizativa muy ligera que se centrará en lograr las máximas sinergias posibles, cifradas inicialmente en 400 millones.
Capitaneada por Willie Walsh, consejero delegado de British, la futura sociedad, que denominan TopCo a falta de su nombre final, unificará los departamentos que no tienen que ver con las operaciones de las aerolíneas, como el financiero, de compras o informático. También se unificarán las operaciones internacionales. Esta unión provocará recortes de personal no traumáticos, como ha reconocido Walsh.
El esperado acuerdo
1. La operación se materializará mediante la creación de una sociedad que entregará acciones a cambio de los títulos de Iberia y British, que mantendrán su independencia operativa. Los españoles tendrán el 45% de esa sociedad, que se reducirá al 44% cuando se eliminen las participaciones cruzadas entre Iberia y British.
2. El consejo de administración de TopCo estará compuesto por 14 miembros, siete nombrados por cada empresa. El comité de dirección también será paritario. Vázquez será el presidente del consejo de TopCo; es decir, no tendrá carácter ejecutivo. El día a día lo llevará Willie Walsh.
3. Iberia y British Airways mantendrán dos miniconsejos de nueve miembros para dirigir sus operaciones y garantizar que el plan estratégico diseñado por TopCo para el grupo respeta el crecimiento de sus respectivos ‘hubs’ (centros de distribución de vuelos) en los aeropuertos de Madrid y Londres.
4. Para preservar los derechos de vuelo de cada aerolínea, se cederá el 51% de los derechos políticos de Iberia y British a dos nuevas entidades nacionales, que tendrán tres puestos en los miniconsejos de las dos aerolíneas. Caja Madrid y El Corte Inglés, principales socios de Iberia, controlarán la entidad española.
5. El plan de negocios se basará en que British e Iberia se repartirán los mercados: la española, centrada en los vuelos hacia América Latina y la británica, hacia Norteamérica. El negocio de mantenimiento del grupo lo dirigirá Iberia, que tiene una actividad más potente en esa área.
fuente/expansion.com/
This entry was posted on Martes, Noviembre 24th, 2009 at 6:40 and is filed under General. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. Both comments and pings are currently closed.